Jean-Marc Calvet, A la croisée de nos chemin

La Fosse Acrylique sur Toile 2018

Living in Another World Acrylique sur Toile 2019

Les Ruffians Acrylique sur Toile 2013

Mad Dog Acrylique sur Toile 2019

Kiss from a Rose Acrylique sur toile 2019

Trulli
La Fosse Acrylique sur Toile 2018
Trulli
Living in Another World Acrylique sur Toile 2019
Trulli
Les Ruffians Acrylique sur Toile 2013
Trulli
Mad Dog Acrylique sur Toile 2019
Trulli
Kiss from a Rose Acrylique sur toile 2019

#NICE Porque aparentemente se niega a aceptar el filtro del pensamiento e inmediatamente se enfrenta al espectador en una situación de tensión cara a cara, la pintura de Jean-Marc Calvet se afirma en su formidable poder. Su brutal frontalidad se impone como el espejo sombrío de lo que somos, y más allá de la imagen subyacente de la violencia que nos devuelve, estamos atrapados por este humanismo que parece comprimido en un caos de formas y colores. Toda la humanidad se condensa en el espacio cerrado del lienzo. Y si las figuras lo saturan, el rostro humano en su versión primitiva, casi animal, que suele estar en el centro del lienzo, es el principio organizador. Crea un orden simétrico que se ocupa de una multitud de signos, pistas o iconos como si, en el cerebro, las palabras fluyeran de vuelta a formas arcaicas, unificando mitos antes de cualquier discurso

Se trata de una pintura universal, popular y culta, sencilla y compleja, que habla de nuestra animalidad, de nuestras ansiedades, de nuestra energía loca para escapar de todas las cadenas. Habla de la libertad que tiene el arte cuando se niega a aceptar cualquier destino para condensar todo un flujo de memoria que interpreta a su antojo y escenifica una dramaturgia de color y forma mientras todo está en proceso

Si a primera vista podemos pensar en la pintura de Basquiat o en la de los artistas de calle, el universo de Jean-Marc Calvet es muy diferente: no se trata tanto de una exterioridad psicológica y social, ni de una decoración o incluso de un deseo de expresividad al que se apega, sino más bien de un retorno a las fuentes del lenguaje pictórico. Una pintura que va más allá de los acontecimientos actuales o del tiempo. Si el rostro humano es omnipresente, está lacerado por una multitud de imágenes que lo encierran en un marco sofocante. Los ojos están por todas partes, hipnóticos, carnavalescos, recordatorios de civilizaciones perdidas. Los dedos son puntas laceradas como estrellas. Las bocas exhalan una risa sin objeto. El infinito del cielo penetra en el cuerpo, el color es una erupción de vida. El fuego arde en todo, deja fluir la lava y, si todo se desintegra y derrite, se construye aquí algo del orden de otra gramática, una nueva forma léxica. Es también un arte “singular”, ya que el pintor lo percibe como una forma de terapia personal que lo habrá liberado de sus heridas y tormentos. Y es porque el artista logra de una manera muy personal captar el universo, traducir su energía en la del cuerpo, que nos entrega una obra literalmente impactante.

 

Hasta el 20 de junio de 2019

Jean-Marc Calvet, A la croisée de nos chemin

Galería Riviera

2 Rue du Congrès, 06000 Niza

 

Michel Gathier

Con formación literaria, Michel Gathier desarrolló su pasión por el arte a una edad muy temprana, especialmente durante largas estancias en el extranjero. Ha colaborado en la revista “L...

Ver perfil de autor

Más artículos de

Más artículos para ti

#PARÍS "La Luna" es la nueva exposición de las Galeries nationales du Grand Palais. La celebración del 50º aniversario de los primeros pasos del hombre en la luna es una oportunidad para echar…
#PARÍS La idea de "prehistoria" abre la imaginación a los orígenes de la Tierra. Los artistas han desempeñado un papel importante en la formación de su gran avance en la percepción del mundo…
#MONACO Pensar en la tierra significa para un artista experimentarla carnalmente. Sentir tus heridas es también sufrir esta lágrima que la actividad artística revela y cauteriza al mismo tiempo. Para ello, Philippe Pastor…