Chourouk Hriech: ¿Cada vez borra realmente otra vez?
30.05.19
Michel Gathier

#NICE A veces se nos ofrece espacio en la evidencia de sus ángulos, sus aberturas o su división, pero sólo hace falta un poquito para que todo esto parpadee como si un cuerpo extraño, invisible, se apoderara de él para formularlo de otra manera. ¿Y si este “nada” residiera en el poder del artista cuando, con discreción, frustra nuestros códigos perceptivos e introduce en la realidad de un espacio la confusión de una imagen que actúa sobre él de manera casi viral? Destaca los bordes, ángulos, offset de pared, volúmenes que se suman o se desembolsan. Las paredes a veces están cubiertas de aguada o fieltro.
El blanco y negro se impone en toda su monumentalidad y dicta sus propias líneas de desaparición. Las barras verticales y diagonales se estiran hasta el extremo. Los dibujos enmarcados con tinta china redoblan estas imágenes a menos que las frustren como si un cuerpo extraño las agarrara e introdujera en el espacio real este mundo imaginario que sería su radiografía.
Aquí el lugar se enfrenta a la imagen de un entorno urbano y una geometría estricta, pero los efectos de espejo entre el espacio real y la imagen son como si estuvieran desvitalizados por los ornamentos vegetales. Un dispositivo responde a otro. El lugar es incierto, aludiendo a Tailandia, Marruecos y el exotismo: para salir de la caja, para desdibujar nuestras marcas, para crear nuevas perspectivas, para atreverse a hacer agujeros en la realidad.
En estos dibujos, el ser humano ha abandonado el decorado. No hay escapatoria posible. La imaginación se captura en ese momento en que ninguna ficción la contamina todavía. Está en su desnudez, este espacio que hay que llenar como subrayan los dibujos: ventanas abiertas o cerradas en la absorción de la luz, puntos ciegos, el esqueleto vertiginoso de una perspectiva. El visitante se ve atrapado por esta extraña trayectoria de un real que sería desplazado falsamente por la imagen y que penetra como por allanamiento de morada. Entonces se da cuenta de que si el artista dibuja en el umbral de la ficción, de la cual, en el hueco, sólo definiría el marco, el visitante, invierte el lugar con su propia historia.
En estos juegos de espejos, el país de las maravillas se cruza, las figuras y las identidades se desvanecen: ¿Qué tal una historia? ¿Dónde está el artista? ¿Dónde estamos ahora? ¿Dónde estamos? O, por usar el título de la exposición: “¿Cada vez borra realmente a otro?”
Chourouk Hriech: ¿Cada vez borra realmente otra vez?
26 de abril al 20 de julio

16 Parmentier Street
06100 NICE
Abierto de martes a viernes de 14:30 a 18:00 horas (y mucho más) y con cita previa.
Entrada gratuita.